Mis primeros recuerdos están en torno a finales de la década de los 80. Por esa época el club hacía de equipo ascensor entre la preferente granadina y la tercera división. Recuerdo muy bien una racha de años en los que había grandes jugadores y en los que se consiguió un brillante ascenso.
El primero de esos tres años en preferente nos la jugamos al final de la Liga con el Atarfe y el extinto Recreativo de Granada (hoy Granada B). En esos momentos el Atarfe era el coco de la división y casi imbatible, mientras que el filial granadino y nosotros nos jugábamos la vida al final de la Liga. Creo recordar que debíaos vencerles para clasificarnos segundos y empatamos a cero goles en Baza. La actuación arbitral en ese partido fué de las más bochornosas que se recuerdan y tras el pitido final hubo invasión de campo. Por supuesto hubo una sanción ejemplar y los siguientes partidos tuvimos que jugarlos en Cúllar.
Recuerdo de ese año a Soriano en portería, Molina y Pizarro en defensa o Espigares en el extremo.
Al año siguiente se realizó una gran apuesta por la liguilla, se firmaron jugadores de fuera como un tal Carlitos que venía de Móstoles si no recuerdo mal y se consiguió la clasificación. Recuerdo también en portería al churrianero Contreras, a Camacho en defensa, y a grandes valores de la cantera como Quique, Gabri o Carmona. Recuerdo con gran cariño una anécdota del partido que jugamos en Huéscar. Empatábamos a falta de 5 minutos para el final y nos hacía falta la victoria. El árbitro nos pitó una falta a favor situada a unos 35 metros de la portería contraria, centrada. Cuando se disponía a lanzarla Camacho, llegó un jovencito de la cantera a quitarle el balón para tirarla él. El golpeo seco se coló por la escuadra del portero del Huéscar. Ese jovencito se llamaba Quique y alguna que otra vez hemos recordado aquella historia con nostalgia.
El mister aquel año era Horacio Fernández y le ayudaba en la dirección el bastetano Jose Luis Ibarra.
Pues bien, como digo, la clasificación se consiguió tras un 0-6 que le endosamos a La Herradura en la última jornada de la liga regular. A la vuelta, en una venta de carretera donde paramos a cenar, se montó una fiesta de escándalo.
Lo que nadie se imaginaba en esa fiesta era el rival que nos tocaría en suerte en el grupo de liguilla. Había un coco al que nadie quería ver, y en virtud de la famosísima Ley de Murphi, nos tocó a nosotros: el Almería CF. Con un 3-4 en la ida y un 7-0 en la vuelta nos despedimos un año mas del ascenso. Curioso fué que el 7-0 coincidió con la primera liga que el Madrid perdió en Tenerife, así que os podeis imaginar el baño de lágrimas que me dí aquella tarde con 11 añitos.
Al año siguiente fué la vencida. El equipo que se hizo tanía categoría de tercera e incluso de segunda b. Otero, Pizarro, Molina, Mario Luna, Ruma, Victor, Gabi, Francis Reyes, Quique, Kiko Aranda y Alvarez. El año no andaba todo lo bien que se hubiera pensado e incluso hubo cambio de entrenador a final de año. Nos jugamos la clasificación a la liguilla en un partido que movilizó a toda la ciudad. Nos visitaba el Arenas y, por primera vez me imagino, el equipo se concentró todo el fin de semana en el recién construido Hotel Anabel. A los 5 minutos de juego ya goleábamos por 3 a 0, siendo el resultado final de 7-0.
En liguilla nos enfrentamos al At.Estación de Cártama, Torredonjimeno y Berja. El ascenso se consiguió en Berja en el 5º partido siendo presidente Antonio Luis Durán.
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